Cómo mejorar la comunicación con tus hijos
- ueas54
- 31 mar 2022
- 2 Min. de lectura

Dentro del gran instrumento de relación que es la comunicación podemos valorar:
¿Qué contiene una comunicación más efectiva?
Lo que dice una persona (padre, madre, hijo/a) es lo mismo que escucha la otra persona (padre, madre, hijo/a).
La comunicación hace que aumente el nivel de comprensión y empatía entre padres e hijos.
La comunicación reduce toda postura de defensa de los padres y de los hijos.
La comunicación conduce a la solución conjunta de los problemas y a una resolución satisfactoria de los conflictos.

Si nosotros como madres o padres somos los que nos dirigimos a ellos:
Habla directamente, mirándole a la cara.
Habla en primera persona haciéndote responsable de lo que sientes y experimentas. Por ejemplo:
“Me siento triste cuando veo que lo pasas mal”
“Me hace sentir culpable el que no te salgan los ejercicios”
“Me siento orgulloso de ti cuando consigues cosas tan difíciles”.
No confundas sentimientos con pensamientos. Por ejemplo:
“Pienso que podemos resolver este problema” y no “Siento que podemos resolver este problema”.
“Me siento triste cuando dices que no confías en mí” y no “Pienso que es triste que no confíes en mí”.
No acuses ni eches la culpa.
No “leas la mente”, interpretes o atribuyas significados ocultos a la conducta o a las palabras de tus hijos. Por ejemplo: No digas: “Sé que no eres sincero cuando dices que vas a cambiar, sólo lo dices para que me calle”.
Cuando hables, hazlo con frases breves y concisas.
Lo más adecuado es pedir que repitan lo que nosotros hemos dicho, así sabremos si lo entendido es exactamente lo que se quería decir.
Si nosotros – madres o padres – somos los que escuchamos a nuestros hijos:
Escucha atentamente y trata de repetir lo que te ha dicho tu hijo/a de esta forma no habrá equívocos.
Mira a tus hija/o cuando estos te estén hablando
No interrumpas a tu hija/o.
Mientras escuchas, intenta ponerte en el lugar de tu hija/o, intenta entender qué siente, cómo ve las cosas.
Si tienes dudas sobre lo que te quiere decir tus hija/o pide que te lo repita.
Cuando tus hija/o termine de hablar trata de repetir lo dicho para que sepa que lo has entendido.
Si sus hija/o dicen que “sí, eso es lo que quería decir”, o confirma que lo has entendido entonces ya puedes hablar tú.

Analiza como percibes a tu hija/o, cada vez que se comporta de un modo congruente o incongruente con tu ideal. Luego informa a tus hijos del efecto que esto tiene en ti, en lo que sientes como padre o madre hacia tus hijos/as cuando se comporta así.
Analiza las interpretaciones que haces de la conducta de tus hijos, los motivos y las intenciones, cómo interpretas el cariño y la valoración que tienen tus hijos hacia ti, cada vez que ellos se comportan de una forma que es congruente o incongruente con tu ideal.
De esta forma se consigue que padres e hijos tomen conciencia de las expectativas, desilusiones y decepciones no verbalizadas de ambos y de la forma en que se han dado lugar a malentendidos, resentimientos y conflictos del pasado.


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